Colegiados y Asegurados

La garantía de 3 colegios profesionales y un seguro de RC

Col·legi d'Advocats de BarcelonaCol·legi de Graduats Socials de BarcelonaCol·legi d'Economistes de Catalunya

Creemos que la ética profesional obliga a asumir los posibles errores cometidos. Los profesionales de nuestro equipo están colegiado en el Colegio de Economistas de Catalunya, el Colegio de Abogados de Barcelona y el Colegio de Graduados Sociales de XX respectivamente y cuenta con la protección de un seguro de Responsabilidad Civil.

Trabajamos día a día para mejorar y adaptar nuestros métodos y procesos de control interno pero incluso ante un eventual error, usted estrá protegido.

Fargas
Asesoría fiscal y laboral Fargas

Roba, que no importa



La Sala Social del Tribunal Supremo se ha pronunciado recientemente en una sentencia, de 13 de mayo de 2014, que sorprende por su carácter excesivamente garantista y llega a resultar chocante para el propio sentido común. En la misma se invalida el despido de una trabajadora, cajera en un supermercado, en base a consideraciones extravagantes sobre la legitimidad de la prueba y los límites formales del control empresarial que puede ejercerse sobre los empleados.

La acción emprendida impugnaba un despido por infracción de la buena fe contractual. La razón del despido radicaba en haber regalado la susodicha trabajadora a su pareja un número indeterminado de artículos que deliberadamente omitió procesar en caja, una vez desmagnetizados. Es decir, estaríamos ante una colaboración necesaria en un hurto, que si bien por su cuantía no alcanzaría una dimensión delictiva, sí sería susceptible de perseguirse penalmente como falta. No se trata, pues, de una mera ausencia de adecuación o indisciplina por parte de la trabajadora que eventualmente motivara la pérdida de confianza del empresario, sino de una conducta objetivamente punible en nuestro ordenamiento por su carácter antisocial.

Nada de esto ha arredrado al Tribunal Supremo, el cual, sobre los solos mimbres de la valoración de la prueba, ha anulado sin más el despido, eximiendo a la trabajadora desleal de cualquier consecuencia negativa por sus actos y premiándola en su lugar con una sentencia favorable a sus pretensiones. En particular, se objeta a la práctica empresarial de grabar a sus empleados el no haberles informado antes de manera expresa y escrita de que las cámaras instaladas, plenamente visibles por todos, podían también ser utilizadas para supervisar el cumplimiento de sus obligaciones (extremo éste que, no obstante, cualquiera estaba en disposición de deducir). Así, se señala que:

“Era necesaria además la información previa y expresa, precisa, clara e inequívoca a los trabajadores de la finalidad de control de la actividad laboral a la que esa captación podía ser dirigida. Una información que debía concretar las características y el alcance del tratamiento de datos que iba a realizarse, esto es, en qué casos las grabaciones podían ser examinadas, durante cuánto tiempo y con qué propósitos, explicitando muy particularmente que podían utilizarse para la imposición de sanciones disciplinarias por incumplimientos del contrato de trabajo”.

“Era necesaria además la información previa y expresa, precisa, clara e inequívoca a los trabajadores de la finalidad de control de la actividad laboral a la que esa captación podía ser dirigida. Una información que debía concretar las características y el alcance del tratamiento de datos que iba a realizarse, esto es, en qué casos las grabaciones podían ser examinadas, durante cuánto tiempo y con qué propósitos, explicitando muy particularmente que podían utilizarse para la imposición de sanciones disciplinarias por incumplimientos del contrato de trabajo”.

La advertencia que podemos extraer de esta desafortunada resolución es que la condición de parte débil del trabajador deja al empresario en una situación de difícil defensa en la gestión de sus intereses, toda vez que, cuando se vea inmerso en un litigio con sus empleados, esta debilidad puede ser explotada en veredictos formalistas y poco razonables donde se exige a una parte de la relación el más escrupuloso cumplimiento de la legalidad (aun yendo más allá de la finalidad propia de la norma y extendiéndola excesivamente), mientras que se permite a la otra beneficiarse de su irresponsabilidad e incivismo.

Es por todo ello sumamente conveniente revisar los contratos laborales de la plantilla de su negocio y las condiciones generales anexas a los mismos, ya que, en caso de darse un conflicto que deba resolverse en los Juzgados, cualquier resquicio o ambigüedad en el clausulado bastará para llevarnos una desagradable sorpresa. Ello habida cuenta que la tutela jurisdiccional de los derechos del empresario -incluso en las más elevadas instancias- resulta cuando menos arriesgada y a menudo infructuosa.

Quedamos a su disposición para cualquier consulta sobre este particular y aprovechamos la ocasión para saludarles atentamente.
Área de Consultoría.

Noticias Desde Fargas

  • 15 noviembre 2017
    Modelo 232 fecha límite 30 de noviembre
    Leer
  • 01 noviembre 2017
    Nueva Ley del Trabajo Autónomo
    Leer
  • 19 octubre 2017
    Acoso sexual en el lugar de trabajo
    Leer
  • 10 octubre 2017
    ¿Que supone el traslado de la sede social de mi empresa?
    Leer

Ver todas las noticias

Recíbenos en tú buzón